Muchos principiantes creen que, si encuentran una buena oportunidad de trading, la hora del día no importa. Pero los mercados no se comportan de la misma manera a todas las horas. El número de operadores activos varía, el volumen de negociación cambia, la volatilidad fluctúa e incluso la calidad de los movimientos de precios puede ser diferente. Una configuración que funciona bien durante una sesión de mercado activa puede comportarse de forma completamente diferente varias horas más tarde. Por eso, los operadores experimentados no solo se fijan en lo que quieren operar. También prestan atención a cuándo lo hacen.
Las diferentes sesiones presentan distintos niveles de actividad
Los mercados financieros están conectados con los principales centros de negociación de todo el mundo. En el mercado de divisas, las sesiones más importantes suelen estar relacionadas con Asia, Londres y Nueva York. Cada sesión presenta un nivel diferente de participación en el mercado. La sesión de Londres es especialmente importante, ya que Londres es uno de los mayores centros de negociación de divisas a nivel mundial. La actividad puede aumentar aún más cuando Londres y Nueva York están abiertos al mismo tiempo. Durante estas horas hay más bancos, fondos, empresas y operadores activos, lo que puede dar lugar a un mayor volumen de operaciones y a movimientos de precios más amplios. El mismo principio se observa en los mercados bursátiles. La sesión habitual de negociación en las principales bolsas estadounidenses comienza a las 9:30 h, hora del Este, y finaliza a las 16:00 h, hora del Este. La actividad suele ser especialmente intensa cerca de la apertura, ya que los operadores reaccionan a las noticias y a las órdenes que se han acumulado antes de que abriera el mercado. Esto significa que una misma idea de negociación puede enfrentarse a condiciones muy diferentes dependiendo de si se entra durante una sesión activa o durante un periodo de menor actividad.
Una mayor actividad puede alterar la volatilidad y la ejecución
La actividad del mercado afecta directamente a la evolución de los precios y a la facilidad con la que se pueden ejecutar las operaciones. Durante las horas de mayor actividad bursátil, suele haber más compradores y vendedores en el mercado. Esto suele generar una mayor liquidez, lo que significa que los operadores pueden entrar y salir de posiciones con mayor facilidad. Los diferenciales también pueden ser más estrechos en mercados muy líquidos. Al mismo tiempo, una mayor actividad puede generar una mayor volatilidad. Los precios pueden moverse más rápido, especialmente tras anuncios económicos importantes o en torno a la apertura de los principales mercados. Esto puede generar más oportunidades de negociación, pero también aumenta el riesgo. Un stop loss que parece estar lo suficientemente lejos durante un periodo de calma puede alcanzarse muy rápidamente durante una sesión volátil. El problema contrario puede darse cuando la actividad es baja. Los precios pueden moverse lentamente, los diferenciales pueden ampliarse en algunos mercados y una operación puede pasar horas sin registrar avances significativos. Por eso los operadores deben comprender las condiciones de la sesión en lugar de dar por sentado que cada hora ofrece la misma oportunidad.
Una buena configuración en el momento equivocado puede seguir siendo una mala operación
Uno de los mayores errores que cometen los principiantes es centrarse únicamente en los patrones técnicos. Pueden ver una ruptura, un nivel de soporte u otra configuración que les resulte familiar y entrar inmediatamente en el mercado. Pero el momento en que se produce esa configuración es importante. Una ruptura durante una sesión activa con una fuerte participación puede tener más actividad de mercado detrás. Esa misma ruptura durante un periodo muy tranquilo puede fracasar porque no hay suficientes participantes para mantener el movimiento. El momento también es importante porque los datos económicos importantes suelen publicarse a horas fijas. Informes como los datos de inflación de EE. UU., las cifras de empleo y las decisiones de los bancos centrales pueden provocar aumentos repentinos de la volatilidad. Abrir una operación solo unos minutos antes de un anuncio importante puede exponer la posición a movimientos de precios mucho mayores de lo esperado. Esto no significa que una sesión de negociación sea siempre mejor que otra. Significa que los operadores deben saber cuándo está activo el mercado que han elegido, cuándo están programadas las noticias importantes y qué tipo de movimiento de precios deben esperar antes de abrir una posición.
Conclusión
Puede que el mercado esté abierto, pero eso no significa que todas las horas sean igual de buenas para operar. Las diferentes sesiones presentan distintos niveles de liquidez, volumen y volatilidad, y estas condiciones pueden cambiar por completo el comportamiento de una operación. Los periodos activos pueden generar oportunidades más sólidas, pero también pueden aumentar el riesgo. Los periodos tranquilos pueden producir menos movimientos claros y condiciones de negociación menos atractivas. La lección clave es sencilla. Antes de abrir una operación, no te limites a preguntarte si la configuración parece buena. Pregúntate qué hora es, qué mercados están activos en ese momento y si se avecina algún acontecimiento importante. En el trading, el momento oportuno no solo consiste en encontrar el precio de entrada adecuado. También se trata de elegir el momento adecuado para participar en el mercado.
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