En la sesión bursátil asiática del lunes, los futuros del real brasileño cayeron alrededor de un 10 %, mientras que el ETF Nomura NF Ibovespa Link, que cotiza en Tokio, se desplomó aproximadamente un 15 %. Estos primeros movimientos en los mercados internacionales precedieron a la sesión bursátil local de Brasil.
Comienza a revertirse la tendencia electoral
Antes de la segunda vuelta, las acciones brasileñas habían cerrado el viernes casi un 7 % por encima de su nivel previo a la primera vuelta, mientras que el real se había apreciado casi un 5 % frente al dólar estadounidense. Los inversores se habían posicionado ante un cambio de gobierno y un endurecimiento de las finanzas públicas.
Ese posicionamiento ayuda a explicar la rapidez de la reacción. Cuando un cambio de política anticipado no llega a materializarse, los inversores pueden reducir su exposición antes de que el Gobierno reelegido haya anunciado nuevas medidas económicas.
El ETF de Tokio replica el índice Ibovespa convertido a yenes. Por lo tanto, su cotización refleja tanto las fluctuaciones de la divisa como las expectativas sobre la renta variable, lo que lo convierte en una guía imperfecta de la evolución final del índice bursátil nacional de Brasil.
La credibilidad fiscal se convierte en la prueba clave
La deuda pública de Brasil ya supera el 82 % del PIB, mientras que las pensiones y otros gastos obligatorios limitan el margen para aplicar recortes. El reto consiste en estabilizar la deuda sin renunciar a los programas sociales ni a la inversión.
Si los inversores dudan de que se pueda contener la deuda, podrían exigir una mayor compensación por mantener bonos del Estado. Un aumento de los costes de financiación podría, entonces, lastrar las finanzas públicas, la inversión empresarial y las valoraciones bursátiles.
Lula también se enfrentará a un Congreso con un fuerte apoyo al bando político de Bolsonaro. Las perspectivas de las medidas fiscales dependerán de las negociaciones y del respaldo legislativo, además de las intenciones manifestadas por el Gobierno.
¿Qué podría estabilizar los activos brasileños?
La elección del ministro de Hacienda y el presupuesto definitivo para 2027 ofrecerán las primeras señales. Los inversores evaluarán si los compromisos de gasto van acompañados de medidas creíbles para contener la deuda.
La incertidumbre política supone un factor adicional. Bolsonaro se ha negado a reconocer su derrota y ha afirmado que intentará anular el resultado. Los mercados estarán atentos a cómo evoluciona este recurso tras la declaración de victoria de Lula por parte del tribunal electoral.
Unos planes fiscales más claros y la evidencia de que pueden ser aprobados por el Congreso podrían ayudar a reducir la prima que los inversores exigen por los activos brasileños. Por el contrario, los compromisos que aumenten el gasto sin una financiación creíble podrían agravar la presión sobre la moneda y los bonos.
Para los operadores, la sesión nacional será una prueba importante de la reacción en los mercados internacionales. La evolución del real, de las acciones locales y de los futuros sobre tipos de interés ayudará a determinar si la reevaluación inicial se amplía o comienza a estabilizarse.
¡Aviso legal! Este material no pretende ser un consejo de inversión. Los datos de rentabilidad histórica no garantizan beneficios futuros. Invertir en divisas extranjeras puede afectar a su rentabilidad debido a sus fluctuaciones. Cualquier operación con valores puede dar lugar tanto a ganancias como a pérdidas. Las hipótesis y expectativas expuestas en este material son meras estimaciones que pueden no ser exactas y pueden variar en función de las condiciones económicas actuales. Estas declaraciones no garantizan la rentabilidad futura.
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