Todo inversor sueña con una cuenta que crezca sin ningún contratiempo. Sin embargo, la realidad de los mercados es implacable, y ver cifras en rojo hace que muchas personas entren en pánico y sientan que han fracasado. Sin embargo, una caída temporal del capital, conocida como «drawdown», no es un fallo del sistema, sino un coste operativo totalmente natural de la inversión.
El término «drawdown» se refiere al porcentaje o a la caída del valor del capital desde su punto más alto más reciente hasta el nivel más bajo, antes de que la cuenta vuelva a alcanzar un nuevo máximo. Si tu cuenta crece hasta los 1 000 EUR y luego cae a 800, estás en una caída del 20%, independientemente de la cantidad con la que empezaras originalmente. Es importante distinguir entre una caída temporal en las posiciones abiertas y el denominado «drawdown máximo». Mientras que una caída ordinaria no es más que una situación temporal del mercado, el «drawdown máximo» representa la mayor pérdida histórica que una estrategia determinada ha sufrido en el pasado. Esta cifra no pretende asustar a los inversores, sino servir como un reflejo preciso de los períodos difíciles a los que se ha tenido que enfrentar un operador y de cómo los ha gestionado.
Por qué no existe el trading sin caídas
Hay varias razones por las que no se puede evitar el drawdown, y todas ellas se derivan de la propia naturaleza de los mercados. Los mercados nunca se mueven en línea recta; la volatilidad y las fluctuaciones de precios son sus características naturales. Sin estos movimientos, no surgirían oportunidades de beneficio. Además, el trading es, ante todo, un juego de probabilidades. Incluso la mejor estrategia de trading, con una alta tasa de éxito, experimenta regularmente períodos en los que se producen varias operaciones con pérdidas de forma consecutiva. Esto no es un fallo del sistema, sino una desviación estadística totalmente normal. Se puede comparar con hacer negocios en cualquier otro ámbito. Del mismo modo que el propietario de un restaurante debe pagar el alquiler y los gastos de energía independientemente del número de clientes, las pérdidas temporales controladas son exactamente el mismo tipo de coste operativo para un operador, que debe asumirse para poder obtener beneficios en el futuro.
Las traicioneras matemáticas de las pérdidas y la recuperación del capital
Aunque una caída temporal es normal, su magnitud es extremadamente importante. La recuperación tras una pérdida no se produce de forma lineal, sino que está sujeta a una asimetría matemática desfavorable. Si tu cuenta sufre una caída del 10 %, necesitas una ganancia de algo más del 11 % para volver a su valor original. Con una caída del 20 %, la rentabilidad necesaria para alcanzar el nivel original ya asciende al 25 %. Sin embargo, la situación se vuelve verdaderamente peligrosa con una caída del 50 %, ya que solo para volver al punto de equilibrio es necesario duplicar el capital restante, lo que significa que hay que obtener una ganancia del 100 %. Precisamente por esta razón, la clave para la supervivencia a largo plazo en el mercado es la capacidad de mantener las caídas dentro de límites razonables y no permitir que se descontrolen.
El drawdown desde la perspectiva del trading social y de copia
En el entorno de FX Junction, comprender el drawdown tiene un significado aún más profundo. Un inversor que copia a otros traders populares suele cometer un error fundamental cuando ve cifras en rojo. Bajo la influencia del miedo, deja de copiar prematuramente justo en el punto más bajo de la caída, lo que le lleva a asimilar de forma permanente una pérdida temporal y a privarse de la fase de recuperación posterior. En lugar de huir presas del pánico, es mucho más sensato consultar las estadísticas históricas del trader en cuestión y determinar si la caída actual se encuentra dentro del rango normal de su comportamiento habitual. Es igualmente importante mostrarse cauteloso ante perfiles que muestran resultados perfectos sin ningún tipo de caída. Una caída nula en las redes sociales no suele ser señal de genialidad, sino más bien de prácticas peligrosas, como ignorar las órdenes de stop-loss o aumentar de forma desproporcionada el tamaño de las posiciones, lo que tarde o temprano conduce a la destrucción total de la cuenta.
¿Cómo desarrollar un enfoque sensato y mantener la cabeza fría?
Gestionar las caídas requiere, ante todo, disciplina y la mentalidad adecuada. La regla básica para proteger el capital es no arriesgar más de un pequeño porcentaje del total de la cuenta en una sola operación, lo que permite que las posibles pérdidas sean fácilmente manejables. Si encadena una serie de operaciones fallidas y su caída supera el límite establecido, lo mejor suele ser tomarse un descanso temporal de los mercados o reducir significativamente el tamaño de sus posiciones de trading. En lugar de estar pendiente constantemente de las fluctuaciones diarias de las ganancias y pérdidas, resulta mucho más útil centrarse en el rendimiento a largo plazo y en los indicadores de gestión de riesgos.
El mercado de bonos estadounidense ha demostrado en las últimas semanas que el precio del dinero no se determina únicamente en las reuniones del banco central. El rendimiento de los bonos del Estado estadounidense a 30 años se ha disparado hasta su nivel más alto desde 2007, con una presión significativa visible en el extremo más largo de la curva de rendimientos. Por ello, el Tesoro de EE. UU. anunció que, a partir de septiembre, duplicaría como mínimo el volumen máximo de recompra de bonos, pasando de 2 000 millones de dólares a al menos 4 000 millones, centrándose principalmente en los vencimientos de entre 10 y 30 años.
Leer más →Todo inversor busca certeza en el mercado y un gráfico que no deje de subir sin una sola fluctuación. La visión de una línea de beneficios perfectamente uniforme genera una sensación de seguridad e invulnerabilidad. Sin embargo, el mayor peligro suele acechar precisamente tras la curva de rendimiento más atractiva, en forma de estrategias agresivas capaces de arrasar por completo una cuenta en un solo instante.
Leer más →