Los inversores ya han descontado en gran medida una subida de un cuarto de punto. Los mayores riesgos para las acciones, los bonos y el dólar residen en las previsiones de la Fed —y en el mensaje del presidente Kevin Warsh sobre lo que vendrá después.
Una subida de un cuarto de punto porcentual situaría el rango objetivo de los fondos federales entre el 3,75 % y el 4,00 %, frente al 3,50 %-3,75 % actual. Los mercados de futuros sitúan actualmente la probabilidad de que se produzca esta medida en torno al 90 %, lo que sugiere que la decisión en sí misma podría provocar menos volatilidad que las señales que la rodean.
La declaración de política monetaria y las previsiones económicas actualizadas se darán a conocer a las 18:00 GMT, seguidas de la rueda de prensa del presidente de la Fed, Kevin Warsh, a las 18:30 GMT.
Para los inversores, la cuestión central ya no es simplemente si la Fed subirá los tipos. Se trata de si la medida del miércoles resultará ser una respuesta puntual a la inflación persistente o el inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento.
La reunión de septiembre se celebra en un contexto de renovadas presiones inflacionistas y mayor incertidumbre global.
Los últimos datos sobre la inflación han reforzado los argumentos a favor de una política monetaria más restrictiva. El aumento de los costes energéticos y las perturbaciones geopolíticas han agravado la preocupación de que el crecimiento de los precios pueda mantenerse obstinadamente por encima del objetivo del 2 % de la Fed.
Los responsables deben sopesar ahora esos riesgos frente a la posibilidad de que el aumento de los costes de financiación pueda debilitar la actividad económica. Esa tensión hace que las previsiones de la Fed sobre la inflación, el crecimiento y los tipos de interés cobren especial importancia.
Incluso unas revisiones modestas podrían modificar sustancialmente las expectativas sobre la trayectoria de la política monetaria.
La rueda de prensa del presidente de la Fed, Kevin Warsh, ofrecerá a los mercados la indicación más clara hasta la fecha de hasta qué punto apoya firmemente una campaña de endurecimiento sostenida.
Los inversores prestarán mucha atención a cualquier indicio de que sean probables nuevas subidas, así como a su valoración de si la política actual es lo suficientemente restrictiva.
Warsh también debe lidiar con la presión política. El presidente Donald Trump se ha mostrado a favor de tipos de interés estables o más bajos, lo que sitúa las preferencias de la Administración en contraposición con la subida prevista de la Fed.
La forma en que Warsh aborde el mandato del banco central —y si evita entrar directamente en la polémica política— podría influir en la percepción de la independencia y la credibilidad de la Fed.
La Fed sube los tipos 25 puntos básicos, pero da a entender que un endurecimiento adicional está lejos de ser seguro.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar podrían caer, ya que los inversores reducirían sus expectativas de nuevas subidas. Las acciones, especialmente las de las empresas tecnológicas y otros valores sensibles a los tipos de interés, podrían repuntar.
La Fed sube los tipos, revisa al alza sus previsiones de inflación y prevé múltiples subidas adicionales.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo y el dólar podrían subir a medida que los mercados descuenten una trayectoria de tipos más alta. Las acciones, el oro y otros activos sensibles al riesgo podrían verse sometidos a presión.
La Fed mantiene los tipos sin cambios a pesar de las fuertes expectativas del mercado de una subida.
Los mercados podrían acoger inicialmente con agrado la decisión, pero cualquier repunte podría desvanecerse si los inversores interpretan la pausa como una señal de que la Fed está perdiendo su compromiso con el control de la inflación.
Una subida de un cuarto de punto ya está reflejada en gran medida en los precios actuales del mercado. Lo que no se ha descontado con la misma certeza es el rumbo que tomará la Fed.
Las previsiones de septiembre, la votación del comité y la descripción que haga Warsh de las perspectivas de inflación determinarán si los inversores ven la decisión como una simple medida defensiva o como el primer paso de una campaña más amplia.
A las 18:00 GMT, la cifra que reciban los inversores podría ser la que esperaban. El mensaje que hay detrás de ella es donde residirá la sorpresa —y el riesgo de mercado—.
¡Atención! Este material no pretende ser un consejo de inversión. Los datos de rentabilidad histórica no garantizan rendimientos futuros. Invertir en divisas extranjeras puede afectar a su rentabilidad debido a sus fluctuaciones. Cualquier operación con valores puede dar lugar tanto a ganancias como a pérdidas. Las hipótesis y expectativas expuestas en este material son meras estimaciones que pueden no ser precisas y pueden variar en función de las condiciones económicas actuales. Estas declaraciones no garantizan la rentabilidad futura.
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