El oro y la plata bajaron, los rendimientos de los bonos subieron y las bolsas mundiales se movieron con cautela este lunes, mientras los inversores sopesaban la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz frente a una semana clave para los datos económicos de EE. UU.
Según Reuters, el presidente Donald Trump rechazó este fin de semana una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz, pero indicó que las negociaciones continuarían esta semana. Irán había ofrecido reanudar el tráfico marítimo en el Golfo si Estados Unidos aliviaba la presión militar y levantaba el bloqueo de los puertos iraníes. La divergencia entre estas posturas ha generado incertidumbre entre los operadores sobre cuándo podrían estabilizarse los flujos de energía a través del estrecho.
A pesar de las incertidumbres geopolíticas, los metales preciosos sufrieron una caída. El oro al contado cayó un 2,7 % hasta los 4.171,85 dólares por onza, situándose por debajo de la barrera de los 4.200 dólares, mientras que la plata al contado bajó un 4,3 % hasta los 61,51 dólares por onza, cayendo por debajo de los 62 dólares.
Esta caída pone de relieve la dinámica contradictoria a la que se enfrentan los inversores en oro: los conflictos geopolíticos y la preocupación por la inflación suelen respaldar la demanda de lingotes, pero el aumento de los tipos de interés incrementa el atractivo de los activos que generan rendimiento frente al oro, que no ofrece ingresos. El lunes, el aumento de los rendimientos estadounidenses y las expectativas de un nuevo endurecimiento de la política monetaria por parte de la Reserva Federal parecieron pesar más que el apoyo derivado de las tensiones geopolíticas.
De cara al futuro, esta semana está repleta de indicadores económicos esenciales que pondrán a prueba la postura actual del mercado. El miércoles marca el primer punto de volatilidad significativo con la publicación de los datos sobre ingresos y gastos personales, incluidos los índices de precios del PCE, junto con la estimación definitiva del PIB del segundo trimestre. El informe de empleo del viernes, la tasa de desempleo y las cifras de crecimiento salarial permitirán evaluar si la demanda de mano de obra se está enfriando tras el aumento de 162 000 puestos de trabajo registrado en agosto.
El impacto combinado de estas publicaciones tendrá más peso que cualquier cifra por sí sola. Una inflación persistente, unida a una contratación sólida, podría reforzar las expectativas de subidas de los tipos de interés y mantener la presión al alza sobre los rendimientos. Por el contrario, una inflación más moderada y un crecimiento del empleo más lento podrían aliviar esa presión, lo que beneficiaría potencialmente al oro y a los mercados bursátiles. Sin embargo, un marcado deterioro del empleo podría suscitar preocupaciones sobre el crecimiento, aunque reduzca las expectativas de un mayor endurecimiento monetario. Estos escenarios representan posibles reacciones del mercado, no previsiones.
Por ahora, el petróleo sigue siendo el eslabón clave entre los acontecimientos geopolíticos y la política monetaria. Los acontecimientos en torno al estrecho de Ormuz podrían alterar las perspectivas de inflación antes de la publicación de los datos del miércoles, influyendo así en la forma en que los inversores interpreten las siguientes publicaciones económicas.
¡Atención! Este material no pretende ser un consejo de inversión. Los datos de rentabilidad histórica no garantizan rendimientos futuros. Invertir en divisas extranjeras puede afectar a su rentabilidad debido a sus fluctuaciones. Cualquier operación con valores puede dar lugar tanto a ganancias como a pérdidas. Las hipótesis y expectativas expuestas en este material son meras estimaciones que pueden no ser precisas y pueden variar en función de las condiciones económicas actuales. Estas declaraciones no garantizan la rentabilidad futura.
Las bolsas estadounidenses se preparan para una apertura al alza, mientras los inversores sopesan una posible vía para la reapertura del estrecho de Ormuz, una prórroga de la tregua comercial entre EE. UU. y China, y los nuevos datos económicos.
Leer más →El precio del oro ha retrocedido hasta la zona de soporte cercana a los 4.250 dólares. Los inversores están atentos a si el movimiento hacia los 4.250 dólares atrae a compradores o se convierte en una corrección más profunda.
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